Por: Cristina Gómez Lima | La Jornada

Grupo México tendrá que responder por el daño ambiental provocado por el descarrilamiento de uno de sus trenes de Ferromex y el derrame de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio en el ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, advirtió la titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Mariana Boy Tamborrell, quien adelantó que la empresa será sancionada y deberá presentar un programa para remediar la zona afectada.

La funcionaria informó que la Profepa ya concluyó una primera etapa de limpieza y evaluación del sitio, donde durante una semana supervisó el retiro del concentrado de cobre derramado, así como de las góndolas y el carro tanque involucrados en el accidente: “Estamos en procedimiento de la Profepa. Se hizo una limpieza inmediata que se requería en la zona. Vamos a ordenar sanción y reparación del daño”, señaló durante su visita a Sonora.

Explicó que en un plazo de 15 días, Ferromex deberá presentar un programa de remediación para recuperar el área afectada y cumplir con las obligaciones establecidas por la Profepa. Subrayó que el procedimiento no se limitará a una sanción económica, sino que deberá garantizarse la reparación del daño ambiental. Sobre las posibles afectaciones a la salud, señaló que el seguimiento corresponde a las autoridades sanitarias estatales y confirmó que una persona permanece hospitalizada, a la espera de los resultados de los estudios médicos practicados.