Por: Antonio López Moreno
A doce años del derrame minero en los ríos Sonora y Bacanuchi, los Comités de Cuenca Río Sonora señalaron que la colocación de una nueva primera piedra para un hospital representa una deuda histórica aún pendiente para las comunidades afectadas.
Recordaron que en 2015 se anunció un proyecto similar que nunca se concretó, el cual permanece como símbolo de impunidad, mientras las comunidades continúan enfrentando las consecuencias del desastre ambiental.
Indicaron que, tras años de incertidumbre, hoy existe evidencia de que el territorio sigue contaminado, respaldada por estudios científicos.
Consideraron necesario definir plazos y condiciones para su operación completa, así como fortalecer la atención en salud por exposición a metales pesados.
Finalmente, enfatizaron que la construcción no borra el daño acumulado ni resuelve los pendientes en materia de justicia y atención médica, por lo que pidieron transparencia en los acuerdos entre autoridades y la empresa, así como un proceso que garantice resultados para las comunidades afectadas.




