Por: Cristina Gómez Lima | La Jornada
Naco, Son.- Al menos seis habitantes del ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, han padecido malestares relacionados con el derrame de hidrosulfuro de sodio provocado por el descarrilamiento de un tren de Ferromex, filial de Grupo México, ocurrido la noche del 25 de julio, informó el alcalde Lorenzo Villegas Vázquez.
Los pobladores han acudido a los servicios médicos para ser valorados por jaquecas, mareos, náuseas, dolor abdominal y dificultades respiratorias, entre otros síntomas.
Las autoridades municipales señalaron que esperan los resultados de los análisis practicados por las instituciones de salud y de los estudios realizados por autoridades ambientales en la zona, para establecer si existe una relación entre los padecimientos reportados y la exposición al químico.
“Nos preocupa, por supuesto, esperamos que la Secretaría de Salud nos dé un informe y, sobre todo saber si es por eso (por la sustancia vertida en el área)”, refirió el edil.
En entrevista para La Jornada, familiares de María Ortega dieron a conocer que la mujer fue internada en el hospital de Agua Prieta, tras problemas respiratorios y mareos; consideraron que las brigadas de salud son insuficientes para determinar si en los habitantes hay afectaciones relacionadas con la exposición al hidrosulfuro de sodio.
“¿Cómo van a saber si es a causa del químico si sólo nos toman la temperatura y nos ponen el oxímetro?; es una burla de la empresa y de las autoridades que no quieren reconocer los daños, menos repararlos”, expuso Karina Ortega, hija de María.
Recalcó que esas primeras valoraciones médicas, que sólo incluyen la toma de signos vitales, no puedan descartar un posible perjuicio por el derrame. Afirmó que hay más de seis personas con problemas de salud.
Entre los pobladores que también han reportado afectaciones están Evangelina y Manuel Vázquez, una pareja de alrededor de 70 años, quienes han reportado jaqueca, dolor abdominal, náuseas y dificultades para respirar.
Ellos indicaron que aunque no requirieron hospitalización, los síntomas aparecieron luego del percance del tren de Ferromex, por lo que pidieron que se mantenga una vigilancia médica para quienes estuvieron expuestos al tóxico.
Los lugareños solicitan que todas las personas que viven en el ejido y en los ranchos cercanos sean valoradas y se efectúen estudios que permitan establecer, con evidencia médica y ambiental, si existe alguna consecuencia de lo sucedido.
Apenas el pasado sábado, la Secretaría de Salud de Sonora confirmó que Luis Arturo Ozuna Vázquez, de 53 años, permanece hospitalizado en estado grave, luego de haber inhalado gases tóxicos liberados durante el accidente ferroviario. Según sus familiares, el hombre tiene edema cerebral, además de daños neurológico y pulmonar.
El accidente ocurrió cuando varios carros-tanques de un tren de carga de Ferromex se descarrilaron en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, por lo que se derramaron más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio.
La intensa lluvia de ese día generó escurrimientos, lo que llevó a las autoridades ambientales a realizar trabajos de inspección, monitoreo y evaluación de posibles daños al suelo y cuerpos de agua.
Ferromex sostiene que el percance ocurrió en una zona despoblada y ha negado que existan perjuicios a la salud de los habitantes relacionadas con lo ocurrido; el viernes informó que concluyeron los trabajos de contención y limpieza en la zona.




