Por: El Universal

En el desierto de Sonora ocurre un fenómeno indignante: familiares de desaparecidos confían más en los grupos delictivos que en las autoridades, para que les devuelvan a sus “levantados”.

Es indignante ver a las madres rogar a los barones de la mafia para que regresen a sus hijos y esposos. Las súplicas son prueba de que los grupos criminales controlan este territorio.

En redes sociales se han viralizado mensajes dirigidos a grupos delincuenciales para que devuelvan a personas privadas de la libertad.

En algunos videos los familiares de desaparecidos aseguran a los criminales que se equivocaron de persona. Esta situación demuestra que los pobladores ya no confían en las autoridades, señala María Elena Morera, presidenta de Ciudadanos por una Causa en Común, A.C.

Fernanda Meraz, esposa de Jonathan Eduardo Ochoa Rentería, desaparecido el 7 de mayo, les pide piedad.

“Ya no sé de qué manera suplicarles a ustedes, señores que se dedican a levantar gente. No los voy a juzgar, sólo les pido que hagan bien su trabajo y que investiguen bien a las personas para que no se equivoquen matando gente inocente, para que no dejen más niños, esposas y padres llorando”, dice Fernanda y ruega por la vida de su esposo.

“Les imploro que terminen de averiguar lo que quieren saber y me lo regresen. Él no es la persona que buscan”, expresa en su video y asegura que su corazón le dice que su esposo está vivo.

UNA SITUACIÓN ATROZ

María Elena Morera, integrante del Comité de Evaluación de la Coordinación Nacional Antisecuestro y promotora de la Red Nacional por la Seguridad Pública, resaltó la gravedad de esta situación, que calificó de atroz porque demuestra que la gente ya no confía en las autoridades.

“Es gravísimo que en Caborca, teniendo al cuartel de la Guardia Nacional y de los militares a unos minutos, no sean capaces de darle una respuesta a la gente y en lugar de eso, estén actuando de manera omisa o corrupta”.

Consideró que esas son las dos explicaciones que pueda tener para que las autoridades no actúen cuando la situación está en tanto riesgo.

“Y ahora salen los videos de gente que está suplicando a los criminales que regresen a sus hijos. Pareciera que las víctimas tienen más confianza en los criminales para que se los regresen, en lugar de confiar en las autoridades”.

Señaló que “si esto no se soluciona de manera pronta, podría generar que las personas se empiecen a armar y tratar de solucionar sus propios problemas”.

Criticó que la Guardia Nacional se limita, en el país, a hacer rondines. “No investiga y nada más detienen a gente que de casualidad se encuentra delinquiendo, igual que el Ejército”.