China aprobó la primera patente en el país de una vacuna para el coronavirus.

Esta, según señalan medios locales, podría ser “producida en masa en un periodo de tiempo breve”.

La vacuna fue desarrollada por el Instituto de Biotecnología de Pekín y la biofarmacéutica china CanSino Biologics.

Apodada “Ad5-nCoV”, la vacuna utiliza un virus debilitado del resfriado común -un adenovirus tipo 5- para introducir material genético del nuevo coronavirus dentro del cuerpo humano.

Su objetivo es entrenar al cuerpo a que produzca anticuerpos que reconozcan la proteína en forma de lanza del coronavirus SARS-CoV-2 y lo combatan.

Según una investigación publicada en la revista The Lancet el mes pasado, la fase II del ensayo clínico, que incluyó más de 500 personas, demostró que es segura y que genera una respuesta inmune.

La prensa local aseguró que provoca una “buena respuesta inmunológica en ratones y roedores, y puede inducir al cuerpo a producir una fuerte respuesta inmune celular y humoral en poco tiempo”.

Fase III

No obstante, tanto su seguridad y como su efectividad deberán confirmarse en la fase III del ensayo, que está previsto que se desarrolle en Arabia Saudita.

Coronavirus

CanSino también está en conversaciones con otros países entre los que se encuentran Rusia, Brasil y Chile para realizar allí la fase III de sus ensayos.

Cabe aclarar que ninguno de los participantes de los ensayos estuvo expuesto al virus tras la inoculación, por lo cuál aún es muy temprano para saber si la vacuna protege o no contra el virus.

Esto podrá verse durante la fase III, que involucra a un número mucho mayor de participantes.