El cerro abarca ambos lados de la frontera, en una región donde la delimitación política cruza un sistema natural continuo, por lo que las obras del lado estadounidense han requerido intervenciones directas sobre el terreno para permitir la ampliación de la barrera polémica.
De acuerdo con reportes de habitantes, los trabajos incluirían detonaciones con explosivos en zonas rocosas para abrir brecha, que se han registrado de manera constante desde hace aproximadamente una semana, lo que ha incrementado lapreocupación entre residentes y miembros de la comunidad kumiai.
El alcalde de Tecate, Román Cota Muñoz, confirmó en declaraciones a EFE que los trabajos se realizan dentro del territorio estadounidense, por lo que prefirió evitar cualquier “injerencia”.
“Está dentro de la franja fronteriza y sabemos de algunos trabajos que está realizando el gobierno de Estados Unidos para darle continuación al muro”, señaló el alcalde de la localidad mexicana, al señalar que la ubicación del cerro implica que cualquier modificación en uno de los lados tiene efectos visibles en el conjunto del entorno.
Sin embargo, en el poblado de El Manzanito, en las faldas de la montaña del lado mexicano, residentes reportaron haber escuchado explosiones sin previo aviso, antes de identificar la presencia de trabajadores estadounidenses en la zona fronteriza.
Además de su valor cultural, el cerro Cuchumá posee una importancia ambiental significativa, ya que forma parte de un corredor ecológico de la región serrana de Tecate, donde convergen especies de flora y fauna adaptadas a condiciones semiáridas.
Los especialistas señalan que este tipo de formaciones cumplen funciones clave en la estabilidad del ecosistema, al actuar como barreras naturales contra la erosión y como espacios de conservación biológica.
El cerro Cuchumá cuenta con reconocimiento en Estados Unidos al estar inscrito en el Registro Nacional de Sitios Históricos desde 1992, mientras que en México es considerado patrimonio cultural inmaterial.
La situación llegó a la conferencia diaria de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien informó que solicitó a las secretarías de Cultura y de Relaciones Exteriores un informe sobre las posibles repercusiones del uso de explosivos en el sitio sagrado, sin que hasta el momento el Gobierno haya confirmado daños ni anunciado medidas al respecto.
Fuente: Latinus