Fuente: Infobae

Tinaja de Vargas tiene 820 habitantes, según el último censo del INEGI, y está enclavada en el municipio de Tanhuato, a unos 15 kilómetros de la frontera con Jalisco. Durante tres décadas, esa localidad michoacana ha sido el centro de operaciones de una de las células más longevas del crimen organizado que ahora está al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG): se trata de la encabezada por Heraclio Guerrero Martínez, alias “El Tío Lako”.

El clan de los Guerrero no nació dentro del CJNG, lo precedió. Sus actividades delictivas —robo de ganado, extorsión, secuestro, despojo de tierras, narcotráfico y robo de combustible— anteceden en años a la fundación del cártel jalisciense. Lo que cambió con la llegada de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fue la escala.

El clan que resistió al Cártel de Sinaloa

Cuando el Cártel de Sinaloa comenzó su expansión hacia el occidente del país, envió a Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal a Jalisco y Michoacán para negociar la incorporación de clanes locales. Algunos aceptaron, pero los Guerrero, no.

Heraclio Guerrero Martínez, conocido como el “Tío Lako”, es señalado como líder regional y objetivo prioritario del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la frontera entre Michoacán y Jalisco. Crédito: Especial
Heraclio Guerrero Martínez, conocido como el “Tío Lako”, es señalado como líder regional y objetivo prioritario del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la frontera entre Michoacán y Jalisco. Crédito: Especial

Los hermanos Javier y Heraclio Guerrero Martínez ya operaban desde Tinaja de Vargas con suficiente arraigo como para resistir el avance sinaloense. Esa resistencia tuvo un costo: los dejó expuestos al embate de organizaciones rivales que sí contaban con el respaldo del cártel más poderoso del país en ese momento.

La solución llegó a través de un viejo conocido. Tras el abatimiento de Nacho Coronel en 2010, los Guerrero buscaron a Nemesio Oseguera Cervantes, quien para entonces ya construía su propia organización a partir de los restos del Cártel del Milenio. La alianza fue inmediata y mutuamente conveniente: los Guerrero aportaban conocimiento del territorio, arraigo comunitario y una estructura armada local; el CJNG les daba recursos, armas y vehículos para enfrentar a Los Caballeros Templarios, que buscaban consolidar el control total de Michoacán, según reportes de Quadratín.

Fue así como Tinaja de Vargas se convirtió en uno de los bastiones del cártel de las cuatro letras en el occidente del país. La alianza entre los Guerrero y Oseguera Cervantes no fue solo de negocios: se selló con un compadrazgo.

Javier Guerrero Martínez, el mayor de los hermanos y líder inicial del clan, era compadre de “El Mencho”. La relación personal entre ambos reforzó el vínculo criminal y le dio a los Guerrero un lugar privilegiado dentro del organigrama del cártel de las cuatro letras.

Javier Guerrero Martínez, el compadre de “El Mencho". ( X/@LatamObscuro)
Javier Guerrero Martínez, el compadre de “El Mencho”. ( X/@LatamObscuro)

“El Mencho” apadrinó a los tres hijos de Javier: Leonardo, Javier y Adrián Alonso Guerrero Covarrubias, quien años después sería conocido como “El 08”. El compadrazgo convertía a los sobrinos del “Tío Lako” en ahijados del líder máximo del cártel.

Aunque Javier Guerrero Martínez murió en diciembre de 2011 durante un enfrentamiento con Los Caballeros Templarios, su muerte no desarticuló al clan, sino que lo reorganizó, por lo que la alianza no se perdió.

El ascenso de “El Tío Lako”

Con Javier Guerrero Martínez abatido, el liderazgo del clan recayó en dos frentes: su hermano Heraclio, “El Tío Lako”, asumió la conducción general de la célula, mientras que sus hijos —los ahijados de “El Mencho”— comenzaron a escalar posiciones dentro de la estructura del CJNG.

Heraclio Guerrero Martínez consolidó su posición como jefe regional del cártel en la frontera entre Michoacán y Jalisco. Bajo su mando, el brazo armado de “Los Guerreros” extendieron su presencia a municipios michoacanos como Zamora, Ecuandureo, La Piedad, Zacapu, Chilchota y Yurécuaro, y cruzaron hacia Jalisco en Villa Purificación, Autlán de Navarro, Mazamitla y Tamazula, según Milenio.

La organización InSight Crime lo identifica como responsable de una parte importante de las operaciones de robo de combustible del CJNG, actividad que describe como “una economía ilícita que ha generado miles de millones de dólares durante la última década”.

Otra figura relevante en el clan de los Guerrero es Adrián Alonso Guerrero Covarrubias, “El 08” y ahijado de “El Mencho”. Encabeza su propio brazo armado, conocido como Las Panteras, y fue sancionado en junio de 2023 por la OFAC del Departamento del Tesoro de Estados Unidos junto con su hermano Javier Guerrero Covarrubias por tráfico de armas, robo de combustible y narcotráfico en beneficio del CJNG.

EEUU sancionó a los hermanos Guerrero Covarrubias por vínculos con el CJNG

Crímenes y base social

Bajo el mando de “El Tío Lako”, el historial del clan acumula episodios de violencia de alto perfil. En marzo de 2015, integrantes de “Los Guerreros” emboscaron a elementos de la entonces Gendarmería en Ocotlán, Jalisco, con un saldo de cinco agentes muertos.

Dos meses después derribaron un helicóptero Black Hawk de la Fuerza Aérea Mexicana en Villa Purificación con un lanzacohetes. Ese mismo año, Heraclio Guerrero Martínez fue detenido en Ecuandureo señalado como presunto autor intelectual del asesinato de Enrique Hernández Saucedo, excandidato a la presidencia municipal de Yurécuaro por Morena, ejecutado el 14 de mayo durante un acto de campaña. Sólo estuvo preso un año.

Por otro lado, la fiesta de XV años de Nicole Guerrero en septiembre de 2023 ocurrió mientras el clan mantenía secuestrada a Yolanda Sánchez Figueroa, exalcaldesa de Cotija, Michoacán, quien había sido privada de su libertad por hombres armados cuando viajó a Jalisco por asuntos médicos. Meses después, Sánchez Figueroa fue asesinada en junio de 2024.

Yolanda Sánchez Figueroa recibió 19 impactos de bala. (X/@azucenau)
Yolanda Sánchez Figueroa recibió 19 impactos de bala. (X/@azucenau)

El poder de “Los Guerrero” en la región no se sostuvo solo en la violencia. El clan recurrió a una práctica documentada en distintos grupos del crimen organizado mexicano: la repartición de bienes en comunidades bajo su influencia para tener su base social que los respaldara.

En varios años, civiles fuertemente armados al servicio del “Tío Lako” recorrieron localidades de La Piedad, Zamora, Tanhuato y Tinaja de Vargas repartiendo juguetes a niños en el marco del Día de Reyes o Navidad, así como otros regalos en el Día de las Madres.

Su presencia también se da en ferias. El 15 de enero de 2025 el clan ordenó un homenaje público a Javier Guerrero Martínez y a “El Mencho”. Hubo fuegos artificiales, música en vivo y mantas con las imágenes de ambos.

El último golpe: un hijo muerto con “El Mencho”, una hija detenida

El 22 de febrero de 2026, el operativo federal que acabó con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes en el Tapalpa Country Club, Jalisco, también cobró a un integrante del clan Guerrero. Rubén Guerrero Valadez, alias “El R1” o “El Láminas”, hijo de Heraclio Guerrero Martínez y jefe de las Fuerzas Especiales Mando R, se encontraba junto a “El Mencho” cuando las Fuerzas Armadas irrumpieron en el sitio.

La presunta muerte de Rubén Guerrero Valadez, “El R1", ha puesto el ojo sobre El Tío Lako, uno de los posibles sucesores de "El Mencho". (@HEARST_BB/Captura de pantalla)
La presunta muerte de Rubén Guerrero Valadez, “El R1″, ha puesto el ojo sobre El Tío Lako, uno de los posibles sucesores de “El Mencho”. (@HEARST_BB/Captura de pantalla)

Murió en el enfrentamiento, según confirmó el fiscal general de Michoacán Carlos Torres Piña en entrevista con Azucena Uresti: “Sí, fue abatido, esto lo reconocen las autoridades federales, y el día de ayer fue sepultado por información que tenemos ahí en su comunidad en el municipio de Tanhuato”.

La presencia de Rubén Guerrero Valadez junto al líder máximo del CJNG en sus últimas horas no fue casual. Era la expresión más concreta del lugar que el clan Guerrero había construido dentro del cártel a lo largo de tres décadas: tan cerca del centro que uno de sus hijos custodiaba al jefe hasta el final.

La pareja sentimental del Tío Lako es la primera de las mujeres que se  ve en la imagen del traslado. Crédito: Especial
La pareja sentimental del Tío Lako es la primera de las mujeres que se ve en la imagen del traslado. Crédito: Especial

El miércoles 19 de agosto, casi seis meses después, fuerzas federales detuvieron en Tinaja de Vargas a Marisol “N”, otra hija de Guerrero Martínez, junto con su pareja sentimental Lourdes “N” y otros diez integrantes de la célula. El operativo aseguró 64 vehículos, una ametralladora calibre .50, cuatro ametralladoras minimi, nueve armas largas, ocho artefactos explosivos improvisados y un dron, según el comunicado de la Defensa.

Heraclio Guerrero Martínez no figura en las listas oficiales de detenidos hasta ahora. La Defensa lo identifica como objetivo prioritario y lo señala como responsable de ordenar agresiones contra elementos de la Guardia Nacional el mismo 22 de febrero, tras la muerte de su hijo.