Integrantes del colectivo Sierra de Juárez manifestaron su inconformidad el pasado sábado 16 de mayo ante la construcción del muro fronterizo en la zona del Cerro de Muleros, también conocido como Cristo Rey, que amenaza la integridad de un corredor biológico transfronterizo.
Raymundo Aguilar, integrante del colectivo, destacó la importancia de este espacio para los habitantes de la región: “Este espacio no solo es un tema de importancia ecológica, también es histórica, de fe, de comunidad, de esparcimiento para la comunidad fronteriza”.
Además, denunció que la construcción del muro impactará en el ambiente y la biodiversidad de la región, pues de acuerdo con datos de la plataforma Naturalista citados por el colectivo, en el Cerro de Muleros se encuentran registradas más de 500 especies, entre las que destacan anfibios, reptiles, aves, mamíferos e insectos.

Aguilar señaló que la preocupación radica en que estas especies se verán afectadas por las barreras físicas y la urbanización creciente en la frontera.
Ante este panorama, el colectivo Sierra de Juárez busca que la ciudadanía y las autoridades reconozcan el valor ambiental del lugar para su conservación y protección.
Aguilar enfatizó que su exigencia se dirige especialmente al gobierno de los Estados Unidos, aunque subrayó que las autoridades mexicanas en sus tres niveles también tienen la responsabilidad de interesarse en la zona.

El colectivo sostiene que existen alternativas menos invasivas que un muro: “Sabemos que Estados Unidos tiene la tecnología necesaria para poder garantizar una mejor seguridad sin que haya una barrera física. Pueden utilizar tecnologías (…) para que no sea tan invasiva”, afirmó Aguilar.
Fuente: Animal Político




