El uso de drones para el tráfico de drogas se expande en el mundo y representa un nuevo desafío para las fuerzas de seguridad ante esta práctica registrada principalmente en las fronteras entre países.

Un reporte de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) alerta sobre el incremento en los últimos años en la incautación de aeronaves pilotadas a distancia por grupos criminales en América, Europa, Asia y África, que transportan metanfetamina, heroína y cocaína.

En México, Colombia y Estados Unidos es práctica común el uso de vehículos no tripulados o drones en fronteras o centros penitenciarios, cargados con drogas, según el informe del organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El reporte revela que las autoridades mexicanas emitieron las primeras advertencias sobre el uso de drones por narcotraficantes en 2010 y Estados Unidos comenzó a detectarlos cruzando la frontera con México, entre 2012 y 2014.

“Los drones empleados directamente por los traficantes suelen operar en distancias cortas y tienen una capacidad de carga limitada de hasta unos pocos kilogramos. Están equipados con tecnología del sistema global de navegación, lo que permite a los traficantes preprogramar lugares de aterrizaje específicos para una entrega precisa y segura de paquetes”, indica la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes en su último reporte.

Y añade: “Estados Unidos había informado previamente que los primeros sistemas de aeronaves pilotadas a distancia que ingresaban desde México habían sido importados; sin embargo, existen informes de que los traficantes ahora han optado por el abastecimiento local y sistemas hechos a medida. Los drones hechos a medida supuestamente tienen capacidad para transportar hasta 100 kilos a la vez”.

El organismo asegura que el peso ligero de las drogas sintéticas como el fentanilo y las metanfetaminas abrió la puerta a las organizaciones delictivas en el mundo para el contrabando mediante el uso de drones, mensajería y servicios postales.

El caso de El Paso

El pasado 11 de febrero, la Administración Federal de Aviación(FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció el cierre del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, debido a la presencia, dijo, de drones de un cartel mexicano.

El tema generó polémica debido a que el espacio aéreo en la zona fue reabierto sólo unas horas después de anunciar un cierre de 10 días que hubiera suspendido todos los vuelos hacia y desde el aeropuerto.

Sin embargo, generó debate en México y Estados Unidos debido al uso de drones por parte de los cárteles mexicanos.

“Es sólo cuestión de tiempo antes de que los estadounidenses o las fuerzas del orden sean blanco de ataques en la región fronteriza”, dijo Steven Willoughby, subdirector del programa contra drones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, en julio de 2025.

En todo 2025, elementos del Ejército y Guardia Nacional (GN) aseguraron en flagrancia delictiva 85 vehículos aéreos no tripulados (VAN, por sus siglas en inglés), mientras que en 2024 se incautaron 12; en 2023, 15; en 2022, 12; en 2021, nueve; 2020 no tiene registro y en 2019 hubo uno.

 

Fuente: El Universal