Un reciente operativo militar en los límites de la sierra de Sinaloa y Durango volvió a poner en la mira a Aureliano Guzmán Loera, alias “El Guano”, el hermano más buscado de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La madrugada del 22 de abril de 2026, fuerzas federales desplegaron un dispositivo con helicópteros Black Hawk. Aunque se reportaron detenidos y un blindaje inusual en la región de El Durazno, Durango, la Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que Aureliano Guzmán no estaba entre los aprehendidos.
Actualmente el gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por información que lleve a la detención del tío de Los Chapitos, sin que hasta ahora haya podido caer el escurridizo líder del Cártel de Sinaloa, de los pocos capos de la vieja escuela que aún quedan en libertad.
Más allá del fallido intento de captura, el operativo volvió a colocar en el foco a la familia Guzmán Loera, una dinastía clave en la estructura del Cártel de Sinaloa, cuyos integrantes han tenido destinos marcados por el poder, la violencia y la persecución.
La familia Guzmán Loera
El núcleo Guzmán Loera está marcado por lazos de sangre y lealtad, pero también por traiciones y rupturas. Emilio Guzmán Bustillos y Consuelo Loera Pérez, los padres de Joaquín, procrearon al menos 11 hijos, de los cuales ocho fueron varones y tres mujeres.
Varias muertes en la infancia, accidentes y asesinatos han reducido el número de hermanos vivos, pero los que permanecen han tenido roles clave en el cártel o han optado por el bajo perfil.
La familia extendida incluye medio hermanos, primos y sobrinos como Ernesto Guzmán Hidalgo y Los Chapitos, que han participado activamente en la estructura criminal.
La madre, Consuelo Loera Pérez, y las hermanas tuvieron o han mantenido un perfil discreto, pero han sido figura de apoyo y resguardo de tradiciones en La Tuna.
Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”

Aureliano Guzmán Loera, conocido como “El Guano”, es considerado el hermano más peligroso y escurridizo de la familia. Desde la extradición de Joaquín Guzmán Loera en 2017, “El Guano” asumió el control de una facción propia dentro del Cártel de Sinaloa, con influencia en la sierra entre Sinaloa y Durango.
Reportes de la DEA y del Ejército mexicano lo identifican como operador de rutas de trasiego de droga, líder de grupos armados y responsable de mantener la base social en comunidades rurales. Su enfrentamiento con “Los Chapitos”, hijos de El Chapo, ha provocado secuestros masivos y episodios de violencia extrema. En 2024, la DEA ratificó que la organización bajo su mando cultiva y transporta amapola, marihuana, heroína, metanfetaminas y fentanilo.
La recompensa de 5 millones de dólares no ha bastado para lograr su detención. “El Guano” permanece oculto en la sierra, rodeado de círculos de seguridad, y se le atribuye un perfil frío y analítico, según fuentes del Ejército mexicano y la periodista Anabel Hernández.
Según periodistas especializados en seguridad, en la reciente pugna entre Los Chapitos y La Mayiza, el hermano de “El Chapo” Guzmán decidió dar su respaldo a sus sobrinos pese a los conflictos que llegaron a tener.
Arturo Guzmán Loera, “El Pollo”

Arturo Guzmán Loera, apodado “El Pollo”, fue uno de los operadores de mayor confianza de Joaquín Guzmán Loera. Tras la primera captura de su hermano en 1993, “El Pollo” asumió tareas de enlace y supervisión de recursos y personas en Sinaloa y el resto del país.
En 2001, luego de la primera fuga de “El Chapo”, Arturo Guzmán fue detenido y enviado al penal de máxima seguridad de “La Palma” (Altiplano).
El 31 de diciembre de 2004 fue asesinado de siete disparos en el área de locutorios del penal. La versión oficial atribuyó el crimen a un ajuste de cuentas orquestado por rivales internos, aunque versiones extraoficiales han señalado la posible intervención de cárteles enemigos o traiciones dentro de la organización.
El asesinato de “El Pollo” marcó una fractura en la estructura familiar y fue uno de los primeros episodios mortales que afectaron a los hermanos varones de El Chapo Guzmán. En Badiraguato, su tumba es visitada y cuidada por la familia, símbolo de la importancia del linaje en la cultura local.
Miguel Ángel Guzmán Loera, “El Mudo”

Miguel Ángel Guzmán Loera, conocido como “El Mudo”, fue detenido en junio de 2005 en Culiacán por delitos de lavado de dinero y crimen organizado. Su arresto ocurrió durante la celebración de un cumpleaños familiar y fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social No. 1, en Almoloya de Juárez, donde compartió reclusión con su hermano Joaquín.
“El Mudo” fue sentenciado a 13 años y 3 meses de prisión por operar cuentas bancarias con dinero ilícito y portar armas de uso exclusivo del Ejército. Su liberación se concretó en mayo de 2017 tras cumplir la condena.
Su nombre figuró en los reclamados por la justicia de Estados Unidos, principalmente por cargos de narcotráfico y lavado de dinero. A pesar de ello, su extradición nunca se concretó. Desde ese momento, su paradero permanece desconocido.
Emilio Guzmán Loera
Emilio Guzmán Loera es uno de los hermanos menos mencionados en documentos judiciales y reportes de inteligencia. Mantiene un perfil bajo, sin registros públicos de detención o participación directa en el Cártel de Sinaloa. Algunas versiones lo vinculan a las actividades agrícolas familiares y, en el mejor de los casos, a tareas de apoyo logístico en la región de Badiraguato.
No existen datos confirmados sobre su participación en hechos violentos o en operaciones de trasiego de drogas.
Ernesto Guzmán Hidalgo
Ernesto Guzmán Hidalgo era medio hermano de Joaquín Guzmán Loera, hijo de Emilio Guzmán Bustillos pero de distinta madre. Su nombre aparece en expedientes de la Fiscalía General de la República (FGR) y en reportes federales como enlace entre ramas familiares del cártel. En abril de 2015, Ernesto Guzmán fue asesinado junto a un acompañante en el poblado de Bacacoragua, Badiraguato, en hechos atribuidos a ajustes internos.
Investigaciones federales han sugerido que Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, habría ordenado su muerte tras sospechar una traición que facilitó la captura de Joaquín Guzmán en 2014.
Bernarda, Armida y Antonia Guzmán Loera
Las hermanas de Joaquín Guzmán Loera han mantenido un perfil discreto y, a diferencia de los varones, no han sido señaladas formalmente por las autoridades como integrantes de la estructura criminal.
Bernarda, Armida y en algunas versiones Antonia o Consuelo han participado en la vida familiar, en apoyos logísticos o en la administración de bienes y eventos sociales en la sierra de Sinaloa.
La última aparición pública de las hermanas ocurrió en 2016, cuando acompañaron a su madre Consuelo Loera y a Emma Coronel, esposa de Joaquín, en el penal del Altiplano tras la recaptura de “El Chapo”.
En el contexto de la guerra entre Chapitos y la Mayiza La Tuna se convirtió en un blanco de ataques, por lo que se desconoce si las hermanas del narcotraficante siguen en dicho lugar.
Los hermanos fallecidos en la infancia
Testimonios familiares y reportes de prensa indican que al menos tres de los hermanos varones de Joaquín Guzmán Loera murieron siendo niños, sin que existan registros oficiales detallados sobre sus nombres o causas de muerte.
Fuente: Infobae




