La Cámara de Diputados también cuenta con servicio de peluquería y estética, sin embargo, a diferencia del Senado, el servicio no es exclusivo para congresistas y tampoco es con cargo al erario.

Se trata de un servicio que se suspendió en el año 2014 durante algunos meses, debido a que las instalaciones fueron utilizadas para oficinas de diputadas y diputados. Poco tiempo después, la peluquería se reubicó en el basamento del edificio E y sigue operando desde entonces.

En paralelo, desde el año 2018, en la 64 legislatura, se abrió una estética en la planta baja del edificio F.

El servicio está abierto al público en general, con costos que van desde los 130 pesos para cortes básicos de hombre y 250 pesos para cortes de mujer, aunque se ofrecen servicios de peinado, tintes, entre otras cosas con costos variados.

Las instalaciones de la peluquería y la estética son prestadas, por lo que quienes ofrecen el servicio no pagan renta, pero tampoco cobran algún pago directamente de la Cámara. Sus ganancias, las obtienen derivadas del servicio y las propinas.

El último contrato que hizo público la Cámara de Diputados, fue otorgado en el año 2021 por el Comité de Administración, a las personas físicas Adriana Jazmin Espíndola Villalobos, y a Enrique Hernández Bastida.

“Se autoriza e instruye a la Secretaria General y a la Secretaria de Servicios Administrativos y Financieros para que, a través de las Direcciones Generales competentes, se lleve a cabo le continuidad a la prestación de los servicios de peluquería y estética, por el periodo comprendido del 01 de septiembre al 31 de diciembre de 2021”, señala el acuerdo en poder de EL UNIVERSAL.