Rusia sufrió un importante revés en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU con la aprobación por una aplastante mayoría de una resolución que instruye a una comisión investigadora a que centre sus pesquisas en los crímenes contra civiles en zonas de Ucrania que estuvieron bajo control ruso.

México fue uno de los 33 países que votaron a favor de la resolución. Incluso aliados de Rusia, como Cuba y Venezuela, prefirieron abstenerse a oponerse a una decisión que ahonda la presión política sobre Moscú, en circunstancias en que cada vez más crímenes contra la población indefensa han salido a la luz en áreas donde las tropas rusas tuvieron el control en las primeras cuatro a seis semanas de la guerra.

Horas antes, al abrir una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU consagrada a Ucrania, la alta comisionada Michelle Bachelet denunció asesinatos extrajudiciales a gran escala contra civiles y dijo que únicamente en la región de Kiev ya han aparecido más de mil cadáveres.

En la resolución aprobada a iniciativa de la propia Ucrania se pide a una comisión internacional de investigación que establezca lo ocurrido en esas áreas de la capital, así como en las regiones de ChernígovJárkov y Sumy, y que se consideren las evidencias sobre violencia sexual que han surgido.

Esa comisión investigadora fue creada a principios de marzo por el mismo Consejo y esta semana sus tres miembros han mantenido sus primeros encuentros en Ginebra para organizar su trabajo.

La idea de este grupo investigador es recoger pruebas y establecer responsabilidades para que los autores, tanto físicos como intelectuales de las exacciones, sean juzgados por un tribunal competente cuando llegue la hora.

La misma resolución le pide a Rusia que permita que las organizaciones humanitarias tengan acceso inmediato y sin restricciones a las personas que han sido transferidas contra su voluntad de Ucrania a Rusia o a regiones del este del primer país que ya no están bajo el control de Kiev sino de grupos separatistas.

En una intervención previa en esta sesión por videoconferencia, la viceministra de Exteriores de Ucrania, Emin Zaparova, señaló que medio millón de civiles ucranianos han sido deportados a Rusia y están en paradero desconocido.

China y Eritrea fueron los únicos países que votaron contra la resolución que aborda estas cuestiones, marcando un giro en el caso de China, que en el anterior debate sobre Ucrania se había abstenido a la hora de la votación.

Al explicar su posición, la delegación china dijo que considera que la resolución equivalía a “añadir más leña al fuego” y la criticó porque “no apoya ni el diálogo ni la negociación”.