México no coincide con medidas que limitan el acceso al asilo y refugio a aquellas personas que temen por su vida y seguridad en su país de origen por motivos de persecución’, enfatizó el canciller Marcelo Ebrard.

“México es un país en pro del asilo y del refugio. México no coincide con medidas que limitan el acceso al asilo y refugio a aquellas personas que temen por su vida y seguridad en su país de origen por motivos de persecución”, enfatizó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, al rechazar las modificaciones dadas a conocer por Estados Unidos a sus procedimientos y criterios que limitan el derecho de asilo en ese país.

En conferencia de prensa, donde dio a conocer que las redadas contra migrantes anunciadas en nueve ciudades de Estados Unidos no han incrementado el número de detenidos, deportados o repatriados mexicanos, y que los 20 detenidos el pasado sábado en San Diego, todos eran de origen mexicano, Ebrard Casaubón se refirió a la nueva norma del Gobierno de Donald Trump.

Aclaró que la medida, tomada de manera unilateral por la Unión Americana, no afectará a los mexicanos; sin embargo, adelantó, el gobierno mexicano se mantendrá atento a las implicaciones que esta decisión podría conllevar para las los solicitantes de asilo de otros países que ingresen a Estados Unidos por la frontera sur o por la frontera norte.

En ese sentido, el titular de Relaciones Exteriores señaló que se prestará especial atención a que se respete el principio de no devolución reconocido por el derecho internacional vigente.

El canciller afirmó que “México mantendrá su política de asilo y refugio como marcan la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, nuestra Constitución, los instrumentos internacionales de los que México es parte, así como la tradición histórica de nuestro país”.

Asimismo, subrayó que “el gobierno de México reitera su respeto por los derechos humanos de todas las personas, así como por sus compromisos internacionales en materia de asilo y refugio político”.

El secretario explicó que esta medida no significa que México se convertirá en tercer país seguro, porque las personas que sean rechazadas en Estados Unidos bajo esta norma, no serán devueltas a México, sino a sus países de origen. “Esta norma es diferente, esta norma una limitación al derecho de asilo con la cual México no está acuerdo”, precisó.

En ese sentido, indicó que “nuestro país ha dejado muy claro que no entraríamos en una fase de negociación sobre un tratado o acuerdo relativo a tercer país seguro, sea bilateral o multilateral, sin autorización expresa del Congreso de la Unión”.

Respecto a las nuevas medidas de asilo, Ebrard Casaubón sostuvo que “nuestra postura está claramente establecida y no coincidimos, no tendríamos por qué coincidir. En el ámbito de la legislación mexicana, el asilo es algo que consideramos muy relevante y que siempre vamos a respetar. Los límites de estas negociaciones diplomáticas siempre serán las leyes de México”.

Por su parte el consultor jurídico de la Cancillería, Alejandro Celorio, explicó que la nueva norma en Estados Unidos tiene excepciones para las personas que hayan sido víctimas de tráfico de personas o que hayan transitado por un país que no es parte de los mecanismos internacionales de protección a refugiados. Además, abundó, si una persona pide asilo en México y le es negado, ese extranjero sí puede pedir asilo en Estados Unidos.

Respecto a las acciones para defender a los migrantes de las redadas en ese país, Ebrard Casaubón dijo que en el transcurso del fin de semana va a ser necesaria una conversación directa con las autoridades norteamericanas y se buscarían las vías para ello, ya que viajar a Estados Unidos dependería de las agendas de los funcionarios de ambos países.

El Senado es un poder autónomo e independiente, por lo que, independientemente de que el presidente Andrés Manuel López Obrador diga que no enviará ninguna nota diplomática de protesta a Estados Unidos por las redadas, la Cámara alta, si así lo considera, solicitará a la Cancillería hacer lo propio, aseguró la senadora Kenia López, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos.

Dijo que la situación no es para menos, “y en un acto de congruencia, de autonomía y de auto-respeto, el Senado debe hacer la parte correspondiente por los lamentables sucesos que se están viviendo en Estados Unidos”.

En tanto, Mariana Gómez del Campo, secretaria de Asuntos Internacionales del PAN, indicó que con las nuevas medidas que limitan el derecho de asilo en Estados Unidos, México se convertirá en tercer país seguro.