“Mis padres llegaron a California con 12 dólares en el bolsillo. Vivieron el sueño californiano”. La frase que Xavier Becerra ha repetido durante su campaña y volvió a mencionar después de ganar la gubernatura de California tiene un origen: la historia de Manuel y María Teresa, una pareja cuyas raíces están en México y cuya vida transcurrió entre Guadalajara, Tijuana y Sacramento.
Antes de que su hijo llegara a ocupar uno de los cargos políticos más importantes de ese estado, ellos tuvieron que encontrar la manera de establecerse, trabajar y sacar adelante a sus cuatro hijos. Sus nombres aparecieron durante el discurso de victoria del 3 de noviembre, cuando el demócrata dedicó parte de su mensaje a recordar de dónde venía su familia.
Pero ¿quiénes son Manuel y María Teresa y qué tuvieron que hacer para construir esa vida en California?
De Guadalajara y Tijuana a California: el origen de los Becerra
María Teresa nació en Guadalajara, Jalisco. Antes de establecerse en Estados Unidos trabajó como secretaria y, cuando llegó a California, continuó desempeñándose en labores administrativas. También estudiaba inglés por las tardes, después de cumplir con su jornada de trabajo.
La historia de Manuel tiene un recorrido distinto. Aunque nació en Sacramento, California, pasó buena parte de su infancia en Tijuana, Baja California, ciudad con la que mantuvo vínculos familiares y personales. Su familia tenía raíces en Jalisco y, durante los años de su niñez, la vida entre ambos lados de la frontera formó parte de su historia.
Manuel comenzó a trabajar desde pequeño. De acuerdo con los relatos que su hijo ha compartido, entre sus primeros empleos estuvieron el de limpiabotas y las labores en campos agrícolas. Más adelante se dedicó a la construcción, actividad en la que trabajó durante aproximadamente tres décadas.
Fue en ese contexto cuando Manuel y María Teresa formaron su familia y decidieron establecerse en California. Según el relato de Becerra, llegaron con 12 dólares y comenzaron a construir una vida con los ingresos que obtenían de sus respectivos trabajos.
La cantidad se convirtió en una referencia recurrente cuando el político hablaba de sus padres y de las oportunidades que buscaba defender para las familias trabajadoras.
El trabajo de sus padres también llegó a las aulas
La vida familiar transcurrió en Sacramento, donde Manuel y María Teresacriaron a sus cuatro hijos. Los recursos eran limitados, pero la educación ocupó un lugar en el camino que siguieron los hermanos Becerra.
Xavier fue el primero de su familia en graduarse de una universidad de cuatro años. Ingresó a la Universidad de Stanford, donde estudió Economía y posteriormente Derecho. Para llegar hasta ahí también trabajó con su padre en la construcción, una experiencia que ha mencionado al explicar por qué el acceso a la vivienda es uno de los asuntos que considera prioritarios.
En un foro transmitido por N+ Univisión, antes de las elecciones, recordó esa etapa y habló de Manuel como la persona que le permitió conocer ese oficio desde dentro.
“Mi papá era obrero de la construcción y también por un tiempo trabajé en la construcción”, contó al explicar su propuesta de impulsar la edificación de viviendas.
No era la primera vez que recurría a esa parte de su historia. Durante un debate televisado por CNN, también habló de las condiciones en las que sus padres comenzaron su vida en California y de lo que aprendió al observarlos.
“Ellos vivieron el sueño californiano, pero no fue sencillo. Aprendes cuando ves eso mientras creces”, expresó.
“Gracias, mamá y papá”: la historia detrás de la victoria
El 3 de noviembre, después de ganar la elección frente al republicano Steve Hilton, Becerra volvió a mencionar a Manuel y María Teresa. Esta vez, sus palabras llegaron durante el discurso con el que celebró el resultado electoral.
“Ellos ganaron cada dólar, ahorraron cada céntimo. Ellos construyeron su sueño de California. Yo vi y aprendí”, dijo al recordar cómo sus padres reunieron lo necesario para establecerse y mantener a su familia.
También les dedicó un agradecimiento: “Gracias, mamá. Gracias, papá, por construir la Era Becerra”.
Manuel ya ha fallecido, mientras que María Teresa estuvo presente durante la celebración. El político también reconoció a su esposa, Carolina Reyes, y a sus tres hijas, Clarisa, Olivia y Natalia.
La historia de sus padres quedó así vinculada con un resultado que también tiene un significado para la representación latina en California: Becerra será el segundo gobernador de ascendencia mexicana en la historia del estado, después de Romualdo Pacheco, quien ocupó el cargo en 1875.
Manuel y María Teresa no llegaron a California con una carrera política por delante para su hijo. Llegaron con una historia familiar que comenzó mucho antes de las elecciones: entre trabajos, ahorros y una vida construida a ambos lados de la frontera. Años después, Becerra resumió ese recorrido con las palabras que eligió para recordarlos: ellos vivieron el sueño californiano.
Fuente: La Silla Rota




