Durante años, Humane Borders ha trabajado para salvar vidas y transformar la frontera en un espacio de dignidad, justicia y esperanza, con una acción simple pero fundamental: colocar depósitos de agua en el desierto de Arizona para las personas buscar oportunidades en Estados Unidos. Desafortunadamente, el Gobierno de Estados Unidos rechazó renovar los permisos para una docena de estaciones, alertaron diversas organizaciones como Democracy Now!.
De acuerdo con la organización, esta decisión se produce en un año en el que se han encontrado los restos de al menos 86 migrantes en la región, todo esto debido a que la expansión del muro fronterizo, pues para evitar a la Patrulla Fronteriza, las personas deciden cruzar por zonas más remotas y peligrosas.

Reacciones de organizaciones y argumentos oficiales tras negarse a renovar los permisos
De acuerdo con Tucson Sentinel, el rechazo a renovar los no renovación de los permisos reducirá en un 30% las estaciones del grupo. Además, entre los puntos en los que perderán sus depósitos se encuentran espacios críticos dentro del Monumento Nacional Organ Pipe Cactus, donde este año ya se han recuperado 16 cuerpos.
Octavio Fuentes, director ejecutivo de Humane Borders, calificó la medida como un acto deplorable y cruel, señalando que la estrategia gubernamental de disuasión ha empujado a los migrantes hacia el desierto durante tres décadas.

La organización recordó que los característicos tanques y bidones azules con banderas elevadas no proveen agua exclusivamente a migrantes, sino a cualquier persona que transite por el desierto, incluidos excursionistas, cazadores, campistas y agentes de la propia Patrulla Fronteriza.
Por su parte, el Servicio de Parques Nacionales defendió la decisión de no prorrogar los permisos especiales en áreas como el Organ Pipe Cactus basándose en consideraciones de seguridad continua, protección de recursos y gestión del orden público cerca de la línea internacional.
Sin embargo, directivos de Humane Borders y defensores de derechos civiles insistieron en que negar el acceso al agua contradice principios humanitarios fundamentales y advirtieron que mantendrán la operación de las estaciones restantes ubicadas en terrenos privados o bajo jurisdicción del condado de Pima para evitar un incremento en las muertes en el desierto.
Durante su primera administración, la administración del presidente Donald Trump también persiguió a organizaciones y activistas dedicados a dejar suministros en el desierto, por otro lado, en 2018 la organización No More Deaths publicó varios videos en los que se ven a agentes de la Patrulla Fronteriza (CBP) destruyendo bidones con agua y demás artículos dejados en el desierto para las personas que las necesitan.
Fuente: Conexión Migrante




