Por: Ríodoce
El Servicio Médico Forense (Semefo) se ve sobrepasado por la crisis de violencia. Para subsanar las limitaciones operativas de sus instalaciones, la autoridad pericial recurrió a la asistencia de funerarias.
De acuerdo con el informe de Servicios Periciales y/o Servicios Médico Forense, del INEGI, siete agencias funerarias brindaron servicios de apoyo a las unidades estatales, consistentes en el préstamo de instalaciones para la práctica de necropsias por parte de las personas peritas oficiales, así como servicios de traslado y almacenamiento de cadáveres.
Estas cifras corresponden únicamente a los registros reportados por el Semefo, pero el indicador real incrementa. “Andrés”, es funerario y lo confirma: a la semana —señaló— es habitual trasladar entre cuatro a cinco cuerpos, debido a la concentración de hechos violentos —particularmente homicidios— que aumentan en jornadas específicas, rebasando la capacidad de las unidades operativas a nivel estatal.
Según el INEGI, Sinaloa cuenta con 13 unidades estatales destinadas a funciones forenses y periciales. Sin embargo, el esquema operativo refleja un desequilibrio: solo una unidad está dedicada exclusivamente al Semefo, cuatro combinan labores de Servicios Periciales y Semefo, y ocho operan únicamente para Servicios Periciales.
En más de una década de trayectoria como agente funerario, “Andrés” señala que en los últimos dos años —periodo marcado por el recrudecimiento del conflicto armado entre Chapitos y Mayitos— la prestación de servicios de apoyo al Semefo se ha vuelto una labor recurrente, un escenario poco habitual en años anteriores: “Entonces le piden el favor a la funeraria que nos los traigamos al Semefo (…); [antes] de repente me decían ‘dame 14 (servicio)’”.
Una vez que el cuerpo es entregado para su traslado con la documentación, el personal funerario obtiene un beneficio operativo e informativo: accede a datos precisos sobre la identidad del fallecido y su domicilio. Esto les permite contactar directamente a los familiares para ofrecer sus servicios privados: “Somos la primera persona que ven ellos (…) y eso es lo que a nosotros nos interesa para sacar pronto el trabajo”, refirió.
Este esquema alivia la saturación en las instalaciones del Servicio Médico Forense, ya que las empresas privadas asumen de forma directa la localización de los fallecidos, labor que la instancia oficial no ejecuta con la misma prontitud, consolidando una dinámica de colaboración informal entre las empresas funerarias y la institución pública.
Sin información sobre el gasto
Sinaloa cuenta con la mayor capacidad del país para guardar cuerpos en cámaras de frío, con un total de mil 700 espacios individuales. A esta infraestructura se añaden 800 lugares en áreas dedicadas al resguardo de restos óseos o huesos.
“Andrés” señaló que gran parte de los cuerpos resguardados en las cámaras de frío corresponden a personas originarias del sur del país o de otras ciudades, añadiendo que, bajo su experiencia y lo que ha observado al ingresar a estas cámaras, se localizan poco más de 800 cuerpos. En contraste, cuando se trata de víctimas de homicidio, el personal funerario suele asumir las gestiones para ubicar a los familiares. Sin embargo, aquellos restos que no logran ser identificados quedan rezagados en el sistema y permanecen durante años en calidad de desconocidos hasta ser sepultados en fosas comunes.
Entre 2025 y con cifras actualizadas a septiembre de 2026 se registró el ingreso de 3 mil 553 restos de seres humanos. A nivel nacional se contabilizaron 3 mil 718; es decir, Sinaloa abarca de forma masiva el 95.6 por ciento del total nacional, representando una anomalía estadística frente a las demás entidades del país.
Los servicios periciales del estado aceptaron 70 mil 016 solicitudes para realizar análisis e investigaciones, de las cuales lograron terminar 52 mil 508. Esta diferencia dejó 26 mil 061 casos pendientes de concluir al cierre del año, lo que representa un retraso del 37.2 por ciento respecto a los trámites ingresados en ese periodo.
En lo que respecta al ingreso de personas fallecidas, los anfiteatros estatales recibieron 3 mil 533 cuerpos durante 2025. Esta cantidad ubica a la entidad en el décimo lugar nacional con mayor número de ingresos de cuerpos. Del total de personas fallecidas recibidas, 3 mil 200 eran hombres y 322 eran mujeres y en 11 casos no fue posible determinar el sexo.
En el aspecto económico, Sinaloa se ubicó entre los cuatro estados del país —junto con Colima, Guanajuato y Tabasco— que no reportaron datos sobre el dinero ejercido durante 2025 para la operación de sus servicios periciales y forenses.
La comparación con otras entidades muestra la diferencia en recursos e infraestructura. Estados con alta demanda como Nuevo León aplicaron 642.8 millones de pesos, el Estado de México 560.4 millones, Jalisco 491.8 millones y Chihuahua 441.9 millones de pesos. De igual forma, mientras Veracruz dispone de 51 planchas para autopsias repartidas en 23 anfiteatros y Jalisco cuenta con 24 planchas en 12 anfiteatros, Sinaloa reporta cero planchas funcionales en sus dos anfiteatros, dependiendo de instalaciones funerarias para realizar estos exámenes.




