El gobernador Gavin Newsom firmó en California la ley AB 2624. La norma habilitó un programa para que trabajadores y voluntarios que asisten a inmigrantes puedan ocultar sus direcciones en registros públicos y, además, sancionará la difusión en internet de sus datos cuando busque incitar violencia en su contra, según Los Angeles Times.

El programa estatal de confidencialidad de direcciones entrará en vigor el 1 de octubre de 2027. Para acceder, los solicitantes deberán inscribirse ante la secretaría de Estado, documentar una amenaza ocurrida en el último año y recibir una dirección sustituta que, por regla general, las agencias gubernamentales deberán aceptar.

El alcance incluye a proveedores de servicios, empleados y voluntarios de organizaciones sin fines de lucro, clínicas legales comunitarias, estudios jurídicos y centros de salud.