Dallas, Texas.– Miguel Ángel García Hernández, de 32 años, originario de San Luis Potosí y residente de Arlington, falleció tras seis días en coma a consecuencia del ataque armado ocurrido el 24 de septiembre en el centro de procesamiento de ICE en Dallas.

Es la segunda víctima mortal de este ataque que también cobró la vida de Norlan Guzmán Fuentes, de 37 años, y dejó herido a otro inmigrante.

La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC, por sus siglas en inglés) confirmó la noticia con “profundo dolor” y transmitió el mensaje de la familia García Hernández, que ahora enfrenta una tragedia doble: la pérdida del padre de familia y la angustia de una madre que fue deportada hace apenas dos meses y no ha podido abrazar a su hijo.

El ataque que sacudió Dallas

El miércoles 24 de septiembre, un hombre armado disparó desde la azotea de un edificio contra vehículos que trasladaban inmigrantes en uno de los centros de ICE, en el norte de Dallas.

De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el sospechoso fue identificado como Joshua Jahn, de 29 años, abrió fuego con un rifle de asalto.
Tras la agresión, el sospechoso murió por una herida autoinfligida, según las autoridades.

Cámaras de seguridad captaron cómo los inmigrantes intentaron huir, aunque sus movimientos estaban limitados por las cadenas en manos y pies.

En contraste, los agentes lograron cubrirse y ponerse a salvo con rapidez.