Una integrante del grupo humanitario Tucson Samaritans presentó una demanda por más de 540 mil dólares, luego de ser presuntamente detenida por hombres armados sin uniforme mientras entregaba agua a migrantes en el desierto de el Sásabe-Arizona.

Los hechos ocurrieron el 12 de marzo, cuando la voluntaria y otros miembros del grupo llenaban bidones en la zona fronteriza. Según relataron, intentaron retirarse al ver a sujetos armados sin placas ni vehículos oficiales, pero fueron perseguidos, interceptados e interrogados.

La demanda señala directamente a agentes de HSI (Investigaciones de Seguridad Nacional), acusándolos de detención ilegal, agresión y daño emocional.

Activistas han denunciado el uso de máscaras, vehículos sin distintivos y la falta de identificación oficial como una práctica peligrosa que pone en riesgo a civiles.

ICE respondió que no hará comentarios debido a que el caso está en litigio.

Los voluntarios afirman que seguirán con su labor humanitaria y alzando la voz para evitar abusos.

Fuente: Hiram González Machi