El presidente Andrés Manuel López Obrador dejó en claro que su Gobierno no aceptará deportaciones de migrantes que realice el Gobierno de Texas, encabezado por Greg Abbott, tras su polémica ley migratoria de dicho estado.

En la conferencia matutina de Palacio Nacional, López Obrador dejó en claro que su Gobierno “no se va a quedar con los brazos cruzados”.

“Nosotros no aceptaríamos deportaciones, de una vez adelanto, del Gobierno de Texas, y no nos vamos a quedar con los brazos cruzados, esa es la respuesta”, dijo.

“Pero con más conocimiento del derecho internacional con más diplomacia, va a haber una respuesta de SRE, porque también todavía no está definido”, aseguró.

El mandatario mexicano calificó  “draconiana“, deshumanizada” y  anticristiana” la ley migratoria de Texas, llamada SB4.

“Nada más decir que desde luego estamos en contra de esta ley draconiana, completamente opuesta, contraria a los derechos humanos. Una ley deshumanizada por completo, anticristiana, injusta, violatoria de preceptos, de normas, de la convivencia humana, no solo del derecho internacional sino hasta violatoria de la Biblia, y esto lo digo porque quienes aplican estas medidas injustas, inhumanas van a los templos”, indicó.

“Se les olvida que en la Biblia se habla de tratar bien al forastero, y desde luego del amor al prójimo, son algunas autoridades muy hipócritas, toman protesta con la Biblia. Además es violatorio del derecho internacional, no puede un estado tener una legislación que corresponde al fuero federal, es como si el gobernador de Tamaulipas aplicara una ley en contra de los texanos que visitaran México o transitaran por Tamaulipas, no les corresponde a los Gobiernos estatales”, refirió.

El tribunal de apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos suspendió a última hora del martes la entrada en vigor de la ley migratoria de Texas que permite la detención y expulsión de migrantes sospechosos de ingresar irregularmente al estado, después de que el Tribunal Supremo levantara su restricción a la misma.

El tribunal federal presidido por el juez Samuel Alito bloqueó la legislación, conocida como SB4, poco después de que el Supremo la dejara ponerse en marcha hasta que esta misma corte se pronunciara, lo que solo requirió varias horas.

Un panel de tres jueces decidió disolver una decisión anterior que permitía la implementación de la ley tras la decisión del Supremo y, finalmente, bloquear esa ley estatal que convertía en un crimen cruzar irregularmente desde México a Texas.

Culmina así, por el momento, una serie de idas y venidas entre el Supremo y este tribunal federal con sede en Nueva Orleans. Tras extender la suspensión a la ley, el Supremo decidió hoy levantarla y dejar en manos del Quinto Circuito la decisión sobre la entrada en vigor.

Ese tribunal ha anunciado que este miércoles escuchará argumentos sobre la ley, con lo que el futuro de esta criticada legislación sigue en el aire.

 

Fuente: López Dóriga Digital