Por: Rosa Fimbres | El Debate

Con la anuencia de autoridades del municipio de Huatabampo, Sonora, se realiza la mutilación de cientos de mantarrayas en la playa de Huatabampito, para evitar picaduras a las y los turistas que lleguen a uno de los lugares más visitados del sur del estado en esta Semana Santa y Pascua.

Esta información ha sido expuesta a través de redes sociales y las personas han externado su impotencia y descontento con estas prácticas que lastiman la fauna marina a causa del capricho del ser humano.

Señalan que se deja indefensas a los ejemplares de esta especie que se encuentran en temporada de apareamiento.

Esta actividad consiste en arrastrar a las mantarrayas desde del mar con la ayuda de redes y las dejan sin agua en orilla, luego arrancan el aguijón del animal, para después regresarlas de nuevo al mar sin ningún cuidado.

Las mantarrayas quedan indefensas ante cualquier depredador natural, poniendo en riesgo su supervivencia en un periodo de cuatro a seis meses, tiempo en el que se regenera por completo su herramienta de defensa.

En 2019, estudiantes del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (Cetmar) mutilaron más de dos mil mantarrayas con el fin de “salvaguardar” a los turistas de picaduras.

Esa práctica no se llevaba a cabo desde 2020 cuando inició la pandemia y se suspendieron actividades recreativas en las playas, recordó la veterinaria Elsa Coria Galindo, fundadora del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Marina Silvestre (CRRIFS).

“Desgraciadamente han faltado estudios para que la mutilación esté basado en algo científico y esta práctica se realice asegurando que no se lastima o pone en riesgo las mantarrayas”, dijo en declaraciones a medios de comunicación.

“Ellas usan ese aguijón para protegerse y al estarles quitando el aguijón las dejamos expuestas a depredadores”, mencionó la médica.

Así mismo, manifestó, se desconoce si el procedimiento aplicado causa algún efecto nocivo a la salud del animal, por lo que exhorta a las autoridades municipales realizar un estudio para asegurar que la práctica sea “positiva”.

Además, mencionó, importante cuidar y preservar todas las especies en el ecosistema, ya que la falta o disminución de alguna, altera el equilibrio del medio ambiente.

“Sería muy bueno que las autoridades de ese lugar buscaran medidas más amigables con el ambiente y la fauna para evitar un problema ecológico”, puntualizó.

Hay prácticas como poner una especie de corrales marinos para evitar que las mantarrayas entren a unas zonas y se tengan delimitadas para que la gente pueda entrar a disfrutar el agua, mencionó la especialista en fauna silvestre.

La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) es el organismo encargado de velar por los animales acuáticos comerciales como la mantarraya, misma que se encuentra protegida por la NOM-029-PESC-1993.