La madre de Salvador Ramos, presunto tirador de la masacre registrada en la escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas, tuvo un altercado con los familiares de una de las víctimas mortales.

La mujer transitaba por las calles, cuando los familiares de Amerie Jo Garza, uno de los 19 niños asesinados, comenzaron a perseguirla. En respuesta Adriana Martínez gritó que no tenían derecho a juzgar a su hijo.

A través de videos difundidos en redes sociales, se observa que Martínez siguió caminando mientras llamaba al 911. “Dios las perdone”, le dijo a los familiares de Garza.

De acuerdo con las autoridades, la familia de Garza y la madre del presunto tirador se encontraron el martes por la noche después de una reunión de estudiantes en el pueblo.

Según las grabaciones, la abuela de la víctima culpó a Adriana Martínez por los hechos violentos que perpetró su hijo. A lo que la mujer le contestó “eres la última persona en juzgarme”, mientras insistía en llamar al 911.

Por su parte, la abuela de Garza continúo sus reclamos contra la mujer. “Ella no es inocente. Ella lo crió así. Ella sabía cómo era él. Ella sabía que él tenía armas. Ella no es inocente”, dijo.

Los gritos no frenaron y los familiares de la víctima cuestionaron a Martínez por no llamar a emergencias cuando su hijo atacó la escuela primaria. “¿Por qué no llamaste al 911?”. Además, le preguntaron a la mujer cuáles eran las razones que tuvo su hijo para atacar a los estudiantes de la primaria.

Ante los cuestionamientos de la familia, la mujer respondió que no sabía sobre las intenciones que tenía su hijo. “¡Sé que mi hijo fue un cobarde! ¿No crees que no lo sé? ¡Lo sé! ¿No crees que llevo todo eso conmigo? No creas que no lo sé. Lo sé”, lamentó Martínez.

Luego de unos minutos, la policía llegó al lugar y colocó a Martínez en una patrulla, a petición de la mujer. Los uniformados también le pidieron a la familia de Garza que no interactuaran más con la madre del presunto tirador.

Dios los bendiga“, dijo Martínez en español mientras subía a la patrulla.