Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública en los primeros dos años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y actual candidato a la gubernatura de Sonora por Morena, escondió nueve predios con una empresa que puso a nombre de su familia, informó Carlos Loret de Mola.

De acuerdo con el reportaje de Latinus, el exfuncionario federal ha ocultado que es dueño de nueve propiedades en México y Arizona, Estados Unidos, las cuales ascienden a un valor de 214 millones de pesos.

Para esconderlas, Durazo Montaño usó la empresa Inmobiliaria Alta Sierra S.A. de C.V. en la que aparecen como accionistas su esposa y sus dos hijos, pero que él, según el cronograma, se desempeñó como administrador único cuando se realizaron la mayoría de las compras.

De las propiedades no declaradas por el morenista destacan un rancho de mil hectáreas, locales comerciales, un edificio, del que renta 500 metros cuadrados a la Secretaría de Seguridad Pública de Sonora, y una casa en Bahía de Kino adquirida por la inmobiliaria a Amado Carrillo Barragán, hijo del narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”.

El patrimonio de Durazo se ha erigido durante sus encargos como funcionario público por más de 20 años, no obstante lo ha mantenido fuera de sus declaraciones patrimoniales, incluso como secretario de Estado del presidente López Obrador.

Sin embargo, y contrario al estatus de las propiedades, el hoy candidato aceptó en su declaración patrimonial de 2018 ser el propietario de dos cuentas bancarias a nombre de Inmobiliaria Alta Sierra.

Cabe destacar que los inmuebles adquiridos entre 1994 y 2016 se encuentran como patrimonio fijo de la empresa, es decir, contrario a su naturaleza, no ha comprado estas propiedades para luego venderlas, sino las mantiene como propias.