La Iglesia católica francesa anunció este viernes la creación de un fondo “específico” para “ayudar financieramente” a víctimas de abusos sexuales a manos de sacerdotes, que se compondrá de aportaciones voluntarias.

La Conferencia Episcopal de Francia señaló en un comunicado que se trata de “la primera vez” que los obispos “toman la palabra juntos” respecto a los abusos sexuales en el seno de la Iglesia gala, envuelta en los últimos años en varios procesos mediáticos que implicaron a curas acusados de pederastia y que salpicaron también a altos niveles de la jerarquía.

Como la Iglesia francesa no puede “usar los donativos de los fieles para fines que ellos no hayan especificado”, explica que sus fondos habituales no podrán emplearse para indemnizar a las víctimas de abusos.

Por ello, “vamos a constituir un fondo de dotación específico que financiará el conjunto de las medidas y verificará su correcto uso”, añaden los obispos.

Ese fondo recaudará donaciones específicos para este uso, “con el fin de que todos los bautizados manifiesten su fraternidad y solidaridad a las víctimas en la Iglesia católica”.

“Nosotros, los obispos, contribuiremos en primer lugar, a título personal. Hacemos un llamamiento a todos los quieran hacerlo, a contribuir también”.

Francia ha vivido en el último lustro polémicos casos de pederastia que llegaron incluso a salpicar al que fue arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin, quien fue condenado en primera instancia por encubrir a un sacerdote y absuelto en enero pasado en apelación.

Barbarin, uno de los clérigos más influyentes de Francia y cercano al papa Francisco, presentó su dimisión al pontífice en marzo de 2020, que fue aceptada.

La controversia en torno a la Iglesia católica incluso inspiró una película del cineasta francés François Ozon, “Gracias a Dios” (2019), en la que retrata el sufrimiento de las víctimas años después de haber sufrido los abusos.

Al término de la Asamblea de los Obispos de Francia, Eric de Moulins-Beaufort, presidente de la Conferencia Episcopal, dijo hoy que “hay que adoptar decisiones fuertes” respecto a los abusos e indicó que el anuncio de este fondo es un ejemplo de ello.

“Hacemos un llamamiento a que nos ayuden a acompañar a las víctimas”, señaló De Moulins-Beaufort, quien aclaró que esa ayuda financiera no se trata “ni de una indemnización ni de una reparación”.