La violencia que golpea al estado de Michoacán (al centro oeste de México) amenaza con afectar uno de los principales productos de exportación: el aguacate.

Los intercambios millonarios y las muertes a balazos han inducido a los productores de aguacate, en los municipios de Los Reyes, Peribán, Tancítaro y Ario de Rosales, a levantarse en armas contra los criminales.

El CJNG es uno de los grupos delictivos que opera en aquellas regiones, y actualmente mantiene un sangriento combate por el control de las tierras con células delictivas locales y autodefensas. Las extorsiones, secuestros y amenazas se han vuelto comunes en ese infierno, donde prospera la fruta convertida en toneladas de guacamole que los estadounidenses disfrutan durante el Super Bowl.

En entrevista para el medio de comunicación digital La Silla Rota, un jornalero del sector aseguró que están amenazados por el cártel de las cuatro letras, que irrumpe con extorsiones y asaltos exigiendo una parte de la mercancía. “Queremos que nuestro producto llegue sano y salvo porque nos roban camiones con aguacate y ahí pierde el productor y perdemos todos”, señaló al medio.

La alerta llegó después de varios incidentes que han afectado a la población michoacana. El pasado mes de noviembre, un grupo de delincuentes de Cárteles Unidos llegó a la zona alta de Tepalcatepec. Videos captados por los mismos sicarios mostraron imágenes estremecedoras. Vehículos blindados, cuerpos tendidos, el interminable tabletear de las armas largas y una estruendosa explosión que anunciaría la muerte de varias personas.