El bullying o la violencia escolar ha migrado a los medios digitales y se ha incrementado durante la pandemia de covid-19, advirtieron académicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En el marco del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, Milagros Figueroa Campos, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, recordó que México ocupa el primer lugar en bullying entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con datos publicados por la OCDE en 2019, alrededor de 18 millones de estudiantes de primaria y secundaria fueron víctimas de violencia escolar en el país.

La universitaria explicó que el acoso escolar es un comportamiento deliberado y repetido para dañar a otra persona que involucra un desequilibrio de fuerza o poder en el que la víctima comienza a ser objeto de burlas, apodos, exclusión social y frecuentemente de violencia física.

Este tipo de violencia, dijo, se presenta con mayor frecuencia entre preadolescentes y adolescentes de entre 11 y 15 años y provoca a las víctimas reacciones psicológicas como ansiedad, insomnio, llanto, tristeza; psicosomáticas como dolores de cabeza o de estómago y escolares como bajo rendimiento y ausentismo.

Además, mientras que el ciberacoso es la violencia que se ejerce en internet o en redes sociales, donde las víctimas son intimidadas, expuestas en fotografías o atacadas con mensajes denigrantes, algo que no es nuevo, pero que se ha intensificado durante la pandemia de covid-19, alertó.

Nelia Tello Peón, académica de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) relató que cuando comenzaron las clases de forma virtual surgió una nueva problemática porque al hablar de violencia escolar generalmente se habla de agresión entre estudiantes, sin embargo, también llega a ocurrir entre maestros y alumnos.

“El Día Escolar de la No Violencia y la Paz es un momento de reflexión, en el que se reconoce que todavía tenemos mucho que trabajar por una convivencia solidaria, porque en muchos actos de nuestra vida diaria se presenta la violencia. Desgraciadamente somos considerados como un país donde hay mucha violencia y al inicio nos ofendía, pero ahora nos duele, porque quizá ésta ya se haya naturalizado”, comentó.

La experta consideró que la relación alumno-profesor es un reto grande, pero puede ser positivo si usamos el aprendizaje para humanizarnos. “Es momento de que la violencia en general se entienda como tal y en vez de contar el número de agresiones que ocurren diariamente en México, accionar para romper con esa cadena desde la casa hasta la escuela”, concluyó.