Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, afirmó que planteará ante el G20 la presunta censura que realizan las plataformas de redes sociales, a raíz de la suspensión de cuentas del presidente Donald Trump derivado de los disturbios en el Capitolio.

El mandatario mexicano dejó en claro que las redes sociales no debe utilizarse para incitar a la violencia, pero que no pueden suspender o limitar la libertad de expresión.

Les adelanto que en la primera reunión del G-20 voy a hacer un planteamiento sobre este asunto (censura en redes sociales).

Sí, no deben de usarse las redes sociales para incitarse a la violencia, pero esto no puede ser motivo de suspender la libertad de expresión, no debe ser usado de excusa, hay que garantizar la libertad, no a la censura”, dijo.

 

Señaló que las empresas de redes sociales deben tener, como los Estados, mecanismos de sanción, de regulación.

“Pero ¿cómo una empresa se erige en poder omnímodo, absoluto, una especie de Santa Inquisición sobre las expresiones, las manifestaciones, el derecho a ejercer la libertad?”, recalcó.

Refirió que hay otros gobiernos que se han expresado ante el tema, como lo hizo la canciller alemana Angela Merkel, quien expresó su preocupación por estas medidas de censura.

“Lo hizo el gobierno francés, la Unión Europea también”, afirmó.

El mandatario mexicano criticó el hecho de que las plataformas de redes sociales utilicen la información personal de los usuarios con fines comerciales.

Es el tiempo de revisar, cómo es que se permite que la información particular se utilice con propósitos mercantiles o con otros propósitos, que los teléfonos sean micrófonos y no s le informe a la gente, que nos invaden la intimidad, que se atenta contra la libertad porque no solo es saber sobre lo que hace una persona en lo público, sino en lo privado. Ya vamos a traer aquí a especialistas porque la mayoría de la gente no lo sabe”, adujo.

El canciller Marcelo Ebrard apuntó que por instrucciones del presidente López Obrador ya se está hablando del tema con países del G-20, de los cuales argumentó que hay un interés por tratarlo.

“La decisión de suspender una cuenta y después miles de cuentas lleva a un estado cualitativamente diferente, por eso el interés de tener esta conversación. No es de admitirse que haya una persona o un grupo que determinen por encima de los Estados nacionales quién tiene derecho de expresarse y quién no, porque esos sería admitir que hay un gobierno supranacional que determina cuáles son las libertades de los ciudadanos. No estaos de acuerdo”, enfatizó.

Hay un desacuerdo mundial sobre el tema, el presidente ha dicho cuál es la propuesta. En esencia no se admite que una empresa pueda determinar quién tiene derecho o quién no”, declaró.