A seis años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, en Ayotzinapa (Guerrero, México), el presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con miembros de la Secretaría de Gobernación, la Fiscalía General de la República y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, rindieron un informe sobre el avance de las investigaciones del caso.

Durante el evento, al cual fueron invitados los padres de los normalistas, las autoridades mexicanas informaron sobre los avances de las investigaciones conducidas bajo la Administración de López Obrador respecto al paradero de 40 de los 43 estudiantes desaparecidos.

En su alocución, el presidente de la Comisión Presidencial para la Verdad y Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa y subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, Alejandro Encinas, señaló que la llamada ‘verdad histórica’ sobre los acontecimientos dada a conocer durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto “se ha colapsado”.

Asimismo, Encinas señaló que desde marzo 34 personas involucradas en la desaparición de los estudiantes han sido detenidas, sumando un total de 80 arrestos relacionados con el caso, que incluyen a miembros de grupos delictivos, efectivos de la Policía y agentes del Ministerio Público.

Además, enfatizó que se han girado órdenes de aprehensión en contra de altos funcionarios como Tomás Zerón, exjefe de la Agencia de Investigación Criminal, y destacó las detenciones de Carlos Gómez Arrieta, exjefe de la Policía Federal ministerial y de Alicia Bernal, exministerio Público responsable de legalizar la ‘verdad histórica’.

Por su parte, López Obrador reafirmó su compromiso en continuar con los esfuerzos para esclarecer los hechos ocurridos el 26 de septiembre de 2014, a los cuales calificó como “actos de injusticia y atrocidades” cometidos por el Estado mexicano.

Del mismo modo, el mandatario apuntó que en las pesquisas hechas bajo su mandato “no se protege a nadie” y aseguró que no hay lugar para la impunidad. “Se han otorgado órdenes de aprehensión contra militares […], el que haya participado en la desaparición de los normalistas y se le demuestre, será juzgado”, sentenció.

“Hay condiciones inmejorables para conocer el paradero de los muchachos”, comentó el inquilino del Palacio Nacional, quien reiteró su disposición de mantener la comunicación abierta con los padres de los alumnos e informarles mensualmente sobre el avance de las diligencias.

El presidente terminó su intervención ofreciendo disculpas en nombre del Gobierno, puesto que asegura que fue un crimen de Estado, motivo por el cual consideró que debe ser este quien repare todos los daños ocasionados.

“Vivos se los llevaron y vivos los queremos” así como “26 de septiembre no se olvida, es de lucha combativa” fueron las consignas entonadas por los padres de familia antes de realizar una cuenta hasta el número 43, misma que concluyó con el grito de “¡Justicia!”, hecho que marcó el fin de la ceremonia.

En este contexto, el analista político Ernesto Carmona opinó que la confirmación sobre la manipulación de las conclusiones del caso realizadas en el Gobierno anterior demuestra el compromiso que el gabinete de López Obrador guarda con la verdad.