La niña mexicana que pidió a los médicos que no la curen y la dejen morir tras sufrir maltrato y abuso sexual en su hogar, será sometida a una nueva cirugía. Este miércoles, el Secretario de Salud de Puebla, José Antonio Martínez, comunicó que la operación será para restituir el tránsito intestinal.

El funcionario explicó que la menor, de 7 años de edad, tiene el intestino por fuera y que permanece en terapia intensiva. Se encuentra estable, pero aclaró que su estado “sigue siendo grave”.

El 21 de agosto, la niña, llamada Yaz, fue ingresada al hospital por una hemorragia interna debido a una presunta perforación en los intestinos. Además, tenía un pulmón dañado a causa de los golpes, huellas de quemaduras hechas con cigarrillo en las manos, brazos y el estómago, así como heridas en el rostro y la cabeza.

Desde inicios de septiembre, los padres de la menor, identificados como Rafael “N” y Alejandra Viridiana “N” permanecen en prisión preventiva por presuntamente cometer “delitos de violencia familiar y abandono de persona en agravio de su hija”. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla anunció que mantendrán la medida mientras duren las investigaciones.

Por otra parte, el Gobernador Miguel Barbosa informó que en este proceso también se investiga la muerte de otra hija de la pareja, llamada Mitzi, de 3 años de edad, que falleció hace poco más de un mes por una supuesta broncoaspiración.

“Se está reabriendo esa carpeta y se está determinando si la broncoaspiración que provocó su muerte tuvo causas como golpes u otras de las cuales también pueden ser responsables los que la tenían bajo su custodia, que eran sus padres”, afirmó el directivo. Además, Barbosa comunicó que se ha iniciado la búsqueda de un tío de la niña, identificado como responsable de la violación.

Sin embargo, la activista Frida Guerrero considera que también hubo negligencia por parte de las autoridades, pues había denuncias previas sobre el maltrato y el abuso que sufría Yaz desde hace más de un año. Asimismo, la mujer considera que Alejandra Viridiana “N” es una víctima más del caso.

“Si las autoridades poblanas hubieran hecho su trabajo desde enero, que fue el primer momento que hubo indicios de que la niña había sufrido violencia sexual, la menor no estaría ahora en el hospital, y Mitzi no estaría muerta”, reiteró Guerrero, asegurando que “hay responsabilidad institucional en esto”.

La activista también comunicó este miércoles que la víctima ya está consciente, que recibe apoyo psicológico, “pero todo indica que será entregada a la madre del agresor” cuando se recupere completamente. No obstante, esta afirmación no ha sido confirmada por las autoridades.