Hace algunos días por las calles de El Claro, un ejido del municipio de Santa Ana, se escuchaba a la gente hablar sobre la historia de “El Tito”, el hombre que ayudó a su pueblo en tiempos de contingencia por Covid-19, tras la fuerte crisis económica por la que están pasando los habitantes, quienes no tenían cómo alimentar a sus familias.
Al enterarse la difícil situación por la que pasaba su gente, decidió apoyarlos de una manera muy peculiar, como se hace en un pueblo: con una vaca.
“Siempre desde chico tuve la inquietud de ayudar de alguna forma a mi pueblo, mi gente, pensando un poco, dije: este es el momento que mi gente me necesita. Junté un poco del mi sueldo por dos meses y se lo mandé a mi padre, el señor Simón Félix que se encontraba en el pueblo y le pedí el gran favor, le comenté de mi intención y me contestó que había tenido muy buena idea”, manifestó en entrevista para El Sol de Hermosillo.



El dinero que reunió Simón fue utilizado para comprar una vaca, que cuesta aproximadamente, hasta 15 mil pesos, y compartir su carne entre los vecinos del ejido. Debajo de un mezquite colocaron una mesa y con ayuda de sus familiares comenzaron con la repartición, que benefició a alrededor de 90 personas con 2 kilos de carne para cada uno.



