Ciudad de México.- La figura materna ha sido venerada desde el Imperio Azteca y México fue el primer país latinoamericano en adoptar una fecha para la celebración. En 1922, se institucionalizó al 10 de mayo como el Día de las Madres por la propuesta de Rafael Alducín, quien optó por emular en el país celebraciones similares a las de Estados Unidos para celebrar a las mujeres que han vivido el milagro de dar vida.

Sin embargo, a 96 años de la propuesta considerada después de la Navidad como la festividad no institucional más importante en el calendario, millones de madres mexicanas se enfrentan a agresiones el resto del año, teniendo un día en el que reciben regalos para mitigar un panorama adverso, mostrando cómo la inseguridad, los feminicidios, la violencia y la discriminación fragmentan la posibilidad de mejorar su calidad de vida.

Muchas mantienen la exigencia de justicia ante el drama de la desaparición forzada, que las obliga a tomar las calles, protestar en las plazas y exigir a los gobiernos federal, estatales y municipales a brindar certidumbre sobre el paradero de sus seres queridos.

Para ellas no hay una celebración o un regalo, su mayor alegría sería tener a sus hijos de vuelta en casa o al menos encontrar sus cuerpos para despedirlos con decoro.

Este miércoles miles de madres se unirán a la marcha por la Dignidad Nacional, que partirá desde Chihuahua a la Ciudad de México, convocada por Amnistía Internacional.

‘QUIERO A MI HIJO DE VUELTA’

Micaela Reyes Pérez se postró este miércoles en la plaza Sebastián Lerdo de Tejada de Poza Rica, Veracruz, para rogar por justicia ante la muerte de su hija. “Un año ya de que los cobardes asesinos le arrebataron la vida a mi niña Alexandra”, reclamó la madre, quien aseguró que en este año aprendió que cuando el asesinato es de “un veracruzano pobre”, la Fiscalía y autoridades no investigan.

Su hija, Alexandra Pérez Reyes, fue violada y estrangulada. Tenía 15 años cuando tres sujetos entraron a su vivienda la medianoche del 13 de mayo de 2017. Ella aseguró que sólo busca justicia para que su hija, víctima de feminicidio, pueda descansar en paz.

Como Micaela, 200 madres en Veracruz protestaron y se organizaron para exigir justicia, creando el colectivo Solecito, tanto por el afán de encontrar a sus hijos, como para exigir a las autoridades que los ayuden a superar el drama de la inseguridad que aqueja a todo el país.

Lucía de Los Ángeles Díaz, actual líder de esta organización civil, perdió a su hijo de 29 años en 2013 y ha enfrentado amenazas de cárteles del narcotráfico, omisiones del Gobierno y las policías e incluso a “quedarse sola” ante la indiferencia a la desaparición de sus familiares.

“Se llama Solecito porque cuando lo fundé mi vida era todo oscuridad y anhelaba un poco de luz para poder encontrar a nuestros hijos”, rememoró la activista en una entrevista a medios internacionales.

Decenas de madres conocieron la organización y juntas, lograron ubicar una de las fosas clandestinas más grandes de Latinoamérica, donde fueron localizados 288 cuerpos. Ahora, mantienen su causa vendiendo ropa usada, alimentos en festividades públicas y haciendo recolectas de dinero para el rastreo de fosas y compra de reactivos para ADN.

“Estos años de búsqueda han sido desgarradores, desgastantes, una verdadera tortura”, concluyó.

DOS TRAGEDIAS DE MUJERES

Otras madres de familia se enfrentan dia a dejar a sus hijos para trabajar, sin saber si volverán a casa ante los riesgos de feminicidios o incluso de la profesión. Ayer, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en la Ciudad de México recordó con un minuto de silencio a la agente Margarita Rivera, policía y madre que murió abatida por delincuentes el domingo pasado, durante un intento de asalto en la Central de Abastos. .

La vulnerabilidad de las madres también se refleja en la deficiencia en los servicios de salud, como en el caso de Mitzi Ramírez, quien estaba a punto de ser madre y exigió una “investigación exhaustiva” a la Unidad de Alta Especialidad del Hospital de Ginecobstetricia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), luego de que se negaran a practicarle una cesárea por una supuesta infección, lo que ocasionó la muerte de su bebé justo antes de que naciera.

Según el dictamen forense, la bebé murió por no recibir atención en el momento oportuno, por lo que Mitzi exigió que se castigue a los responsables de la negligencia que le impidió conocer a su hija.

‘¿LUCHONAS’ O DISCRIMINADAS?

Sin importar que sean amas de casa, profesionistas, estudiantes, activistas o comerciantes, al menos 3.2 millones de mujeres en México han tenido más hijos de los que querían. La realidad es que muchas no eligen ser madres por falta de acceso a educación sexual y planificación familiar, a la par de la presión social o de la pareja, que las lleva a ser “víctimas de la maternidad”. Al menos 26.5% se volvió a embarazar por no saber sobre anticonceptivos o porque “su pareja quería”.

Asimismo, muchas de ellas comienzan a ser madres sin siquiera haber salido de la adolescencia. Cada año ocurren 340 mil nacimientos en mujeres menores de 19, y un reflejo de ello es que la tasa de fecundidad pasó de 71% en 2007 a 74% en 2015.

Otra de las variables que fortalece la discriminación se refleja en que 33 de cada 100 mujeres de 15 a 54 años con al menos un hijo son solteras en México, y el 53% de estas no tienen educación o tiene un nivel escolar máximo de secundaria, lo que limita su desarrollo y el de su familia.

Por su parte, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) advirtió que las jóvenes mexicanas tienen casi cuatro veces más probabilidades que sus contrapartes masculinas de no trabajar ni estudiar y que gran parte de este fenómeno parece relacionarse con la maternidad.

Detalló que 71% de las quejas presentadas por mujeres se relaciona con actos de discriminación en el mundo laboral a causa del embarazo. Además, advierte que el total de horas dedicado al cuidado de integrantes del hogar equivale a más de tres jornadas laborales.

Uno de los aspectos cruciales reflejado a la par de la discriminación laboral es que 33% de las mujeres en México son jefas de familia.

De ese porcentaje el 25% de las mujeres afirmó ser el único sustento productivo al interior de su familia.

Una quinta parte de ellas, 22.2% gana un salario mínimo o menos, 30.6% obtiene hasta dos salarios mínimos y 29.6% dos o más salarios mínimos. Para hacer rendir su presupuesto, 82% de las madres mexicanas aprovecha las ofertas de tiendas departamentales y 7% recurre a cupones o vales.

LA OTRA HISTORIA

» Un análisis elaborado por Marta Acevedo, especialista en Ciencias Sociales y Estudios de Género advirtió que “la celebración” podría ser una reacción a un movimiento feminista de Yucatán.

» La investigadora advirtió que en 1916 un grupo de hombres y mujeres daba talleres sobre sexualidad, ya que veían a la maternidad como opción y no como obligación.

» Alducín externó su postura como férreo opositor a que “se acabara con la moral del país”, por lo que optó por adoptar la idea estadunidense de celebrar la maternidad como un ideal noble, pero sobre todo, obligatorio.

UN FESTEJO INSEGURO

» El 47% de las mamás pasa el día junto a sus familiares, al 28% las llevan a comer a un restaurante, el 16% celebra con regalos, mientras que el 6% no celebra ese día y el 4% festeja de otra forma.

» De acuerdo con la organización Alto México en los días previos al festejo, los robos que más se incrementan en tiendas departamentales y de autoservicio son cigarros, con 300%; blusas para dama, con 202%; vinos de mesa, con 174 por ciento.

» Karina Soriano, directora jurídica de esta empresa dedicada a la seguridad de establecimientos comerciales, señaló que otros artículos codiciados por los ladrones son los vasos, platos y cubiertos desechables, cuyos robos aumentan 100% los días 8 y 9 de mayo.

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