Hermosillo, Sonora.- En Sonora operan al menos tres instituciones con modelo educativo militarizado, todas particulares y con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) de la Secretaría de Educación y Cultura, sin ser planteles oficiales de la SEDENA o la SEMAR.
Aunque no existe un padrón oficial de “escuelas militarizadas” en México, ya que la SEP no las clasifica en una categoría específica y las registra como cualquier escuela particular, en el estado se identifican:
1. Centro de Estudios de Educación Militarizada (CEDEM), en Ciudad Obregón.
Es la más grande y conocida, ubicada en Morelos y Otancahuí. Ofrece secundaria y preparatoria con disciplina militar. Fue centro de polémica en abril de 2025, cuando se viralizó el caso de Óscar Isaac, alumno de 17 años, quien fue golpeado, amarrado con cinta y colocado dentro de una llanta por siete compañeros como supuesto castigo por no portar botas. La Fiscalía General de Justicia del Estado abrió carpeta por violencia escolar, luego de que padres de familia denunciaron que la dirección minimizó los hechos como una “novatada”.
2. Escuela Militarizada de Sonora | Instituto Militarizado de Sonora, en Hermosillo.
Con sede en la capital, imparte formación en artes marciales, defensa personal, primeros auxilios y valores. Desde marzo de 2025 mantiene presencia en escuelas públicas como la Secundaria Técnica 57 de la colonia Camino Real, donde ofrece talleres sabatinos de prevención y formación de carácter, en coordinación con directivos del plantel.
3. Academias privadas y campamentos de verano.
En Hermosillo, Guaymas y Navojoa operan academias que ofrecen cursos y campamentos con adiestramiento militarizado para menores de edad, principalmente en periodos vacacionales.
El modelo enfrenta cuestionamientos a nivel internacional. Desde 2011, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU solicitó a México separar la dinámica militar de la educación básica y media superior.
Especialistas de la Red por los Derechos de la Infancia en México señalan que al no existir una regulación específica ni un cuerpo de inspectores especializado, la supervisión pedagógica es la misma que para cualquier escuela particular, lo que genera vacíos en materia de protocolos disciplinarios y transparencia.




