El gobierno de AMLO no cree en los resultados del Inegi ni del Coneval, por eso van por conteo poblacional.

El gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, desconfía de la veracidad de los padrones de los programas sociales que maneja la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y otras dependencias, y desde ayer -con la coordinación de los 32 delegados federales- inició un censo, casa por casa, para validar los datos.

 

 

Los principales objetivos de este levantamiento de información son evitar un mal uso de los programas sociales, como entregar apoyos a muertos o a gente sin el perfil, pero también crear una propia infraestructura que le permita al nuevo gobierno depositar estos beneficios, para el programa Jóvenes construyendo el futuro.

El mayor reto estará en cómo reciben los apoyos las comunidades más apartadas, por lo que luego de desechar opciones como los Oxxo u otras tiendas de conveniencia, se acordó que transformarán Bansefi -dependiente del gobierno federal- en el Banco del Bienestar, e incluso se buscarán opciones en oficinas o clínicas de salud para que desde allí dispongan del dinero.

En entrevista con El Heraldo de México, las próximas delegadas federales del Edomex y la Ciudad de México, Delfina Gómez y Cristina Cruz, explicaron que el nuevo gobierno quiere identificar las necesidades de cada familia, para que sean más efectivos los apoyos.

Esto serviría como un diagnóstico para de ahí partir y ver cómo está nuestra población, explicó la senadora Delfina Gómez.

Para levantar el censo han aplicado una estrategia que es coordinada por el senador Gabriel García Hernández; luego, están los 32 delegados federales y 265 delegados regionales, quienes tendrán un ejército de personas para hacer las visitas.

En la CDMX habrá mil 200 personas trabajando para ese fin y se espera que sea un número similar de voluntarios en el territorio mexiquense.

Cristina Cruz explicó que el censo está confeccionado para atender 3 sectores de la población: indígenas, en situación de alta pobreza, y lugares con altos índices delictivos.

Según las próximas delegadas federales, existen datos oficiales que no ofrecen información fidedigna, como es el caso del Coneval, dependencia encargada de medir la pobreza, lo mismo ocurre con el Inegi.

El Inegi si bien tiene datos buenos, hay datos muy atrasados. Hemos ido a algunos lugares (en el Estado de México) que están muy alejados y no ha pasado por ahí el Inegi, refirió.

Cruz, detalló que la estrategia será por zonas geográficas.

Lo vamos a dividir territorialmente y según el territorio es la vulnerabilidad de la zona. Entonces, serán atendidas las personas sólo por el hecho de vivir ahí, expuso.

Por Francisco Nieto y Ricardo Ortiz

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