El grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados propuso ampliar la duración del periodo de sesiones del primero de febrero hasta el 31 de julio.

 

 

 

 

El grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados en listó primero, en la agenda para dictamen en comisiones, reformas a la Ley Orgánica del Congreso de la Unión para “garantizar a la ciudadanía menos burocracia costosa y más trabajo efectivo” de los diputados.

Para ello, aprobará de inmediato ampliar los periodos de sesiones y reducir los mandos medios y altos en la estructura administrativa.

“Las vacaciones del Congreso duran casi la mitad del año y sólo quienes forman parte de la Comisión Permanente, poco más de treinta legisladores y legisladoras, laboran dos días a la semana, cuando mucho”, reconoció Pablo Gómez, de Morena.

Admitió que “se ha dicho siempre que durante los largos recesos del Congreso se trabaja en comisiones preparando dictámenes. Sin embargo, esa afirmación sólo ha sido verdadera en muy pocos casos. Por lo regular, cuando se inicia un periodo de sesiones no existen proyectos listos para su discusión”.

Por ello se propuso ampliar la duración del periodo de sesiones del primero de febrero hasta el 31 de julio, ya que hoy es sólo del primero de febrero al 30 de abril.

“Sin pretender que por el sólo hecho de ampliar a nueve meses y medio las sesiones ordinarias se pudiera mejorar la imagen del Congreso, tal reforma podría propiciar alguna mejoría en la percepción pública que se tiene de los legisladores, si, además, en los dos meses y medio de receso que ahora se proponen, se llevara a cabo un verdadero trabajo de estudio y dictamen en las comisiones”, advirtió.

Añadió que “bajo cualquier análisis, es necesario que los miembros del Congreso trabajen efectivamente la mayor parte del año en su labor propiamente legislativa y de control del gobierno, tal como lo marca la Constitución del país”.

“Es por ello que se presentó la iniciativa de reforma al artículo 66, en la cual se modifica la duración del segundo periodo de sesiones ordinarias del Congreso, para fijar su término en el 31 de julio de cada año. Es claro, sin embargo, que podría ese lapso abreviarse por decisión de ambas Cámaras”, aclaró

Precisó que en el artículo 66 se señala que “cada periodo de sesiones ordinarias durará el tiempo necesario para tratar todos los asuntos mencionados en el artículo anterior. El primer periodo no podrá prolongarse sino hasta el 15 de diciembre del mismo año, excepto cuando el presidente de la República inicie su encargo en la fecha prevista por el artículo 83, en cuyo caso las sesiones podrán extenderse hasta el 31 de diciembre de ese mismo año”.

En otra iniciativa presentada, con reformas a la Ley Orgánica del Congreso, se señala que se cambiarán las estructuras administrativas internas del Palacio Legislativo, porque –se argumenta- de los ocho mil 400 millones de pesos del presupuesto actual, tres mil 800 millones se pagan a los altos y medianos mandos, con sueldos que alcanzan hasta los 200 mil pesos al mes.

Entre las propuestas figuran eliminar plazas, reagrupar funciones y disminuir personal de mando entre un 10 y 15 por ciento del total de la plantilla, entre los de base y de confianza. Se anota que, desde hace más de dos décadas, muchos de los cargos administrativos se repartieron en forma de “cuotas y espacios de poder” entre el PRI, PAN y PRD.

SOURCE: El Financiero

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