Sin ese desembolso el poder adquisitivo de las familias se incrementaría 15 por ciento de manera automática.

 

 

 

 

Martes 9 de octubre de 2018.- Con el poder de mercado que tienen, empresas que producen y comercializan tortilla, pan, pollo, leche, huevo, carne de res y procesados, frutas, verduras, lácteos y medicinas, así como servicios de transporte, tienen cautivas a las familias mexicanas, que llegan a pagar precios hasta 98 por ciento más elevados de lo que deberían, denunció Alejandra Palacios, presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), durante la clausura del foro Veinticinco años de la autoridad de competencia en México. Motor de crecimiento económico incluyente, que encabezó el presidente Enrique Peña Nieto.

Sin ese desembolso el poder adquisitivo de las familias del país aumentaría de manera automática 15 por ciento, sostuvo la funcionaria al adelantar los resultados de un estudio que la Cofece encargó al respecto para determinar cuánto dinero pierden los mexicanos cuando las empresas ejercen su poder de mercado sobre los productos mencionados, pero sin que revelara el nombre de alguna compañía.

La pérdida del bienestar es regresiva: afecta con mayor intensidad a los sectores más pobres del país. La evidencia empírica que aparece en este estudio, que daremos a conocer en los próximos días, demuestra que 10 por ciento de los hogares con menores ingresos pierden cinco veces más de sus percepciones que aquellos con el 10 por ciento más alto de ingresos, es decir, el primer y último deciles, respectivamente, destacó Palacios.

En entrevista posterior, sostuvo que la Cofece tiene una amplia carta de investigación que toca la médula de lo que consumen los mexicanos. Señaló que hay disposición para escuchar al equipo de transición del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, quien fue invitado al foro pero no acudió.

Destacó que, independientemente de dónde se construya el Nuevo Aeropuerto Internacional de México, estamos atorados unos tres y cuatro años. En tanto, se seguirá usando la terminal actual.

Advirtió que en Tabasco, donde se pretende construir una refinería, las autoridades intentan echar abajo una ley sobre adquisiciones públicas que limita las contrataciones directas de montos relevantes, lo cual no favorece la competencia, puede inflar los precios y generar discrecionalidad, por lo que la Cofece propone una norma federal de adquisiciones.

El foro también fue organizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones, cuyo presidente, Gabriel Contreras, advirtió que la era digital conlleva nuevos retos para la política de competencia, que tiene como principio y fin beneficiar a los consumidores. Es una política de bienestar social, un instrumento para asegurar el interés general por encima de cualquier interés particular y también un motor de crecimiento incluyente.

Recordó que tuvieron que pasar 75 años para que, en medio de la liberalización económica y apertura comercial, en México se instaurara formalmente un régimen en materia de competencia, con procesos y autoridades al respecto, a pesar de que ya se contemplaba en la Constitución de 1917.

SOURCE: Jornada

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