México puede diseñar condiciones para ofrecer gasolina más barata a sus ciudadanos, afirmó Luis Huesca Reynoso, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

En una entrevista para el noticiero Proyecto Puente, el economista comentó que la propuesta del virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de crear una nueva refinería, tiene sentido y, a diferencia de como lo han señalado sus detractores, no es un desacierto.

El profesor agregó que, si bien es cierto que en la agenda global existe la obligación de transitar a la utilización de energías renovables, esta es una meta que no es asequible en el corto plazo.

En ese sentido, indicó, el parque vehicular de países desarrollados como el de Estados Unidos e Inglaterra cuenta apenas con el 1% de autos eléctricos. En Francia e Inglaterra, el propósito es dejar de vender carros de combustión interna hasta 2040.

Para México, si se considera el rezago actual en energías limpias, este menester puede tomarle hasta tres o cuatro décadas, por lo cual es viable planear medidas, como la creación de refinerías, para que los consumidores puedan acceder a gasolinas más baratas en el presente.

Esto, mencionó, debe hacerse paralelamente a incrementar el poder adquisitivo de las personas, pues en nuestro país un carro eléctrico cuesta entre quinientos y seiscientos mil pesos.

Refinar gasolina, recuperar sectores estratégicos

Huesca Reynoso comentó que, al día 10 de julio, de acuerdo al portal GlobalPetroPrices.Com, México ocupa el lugar 68 en la lista de países que venden la gasolina más barata, ya que cuesta casi un dólar americano el litro; por su parte, Estados Unidos está en el lugar 38, con un precio de casi ochenta centavos el litro.

A nivel global, añadió, el costo promedio de un litro de combustible es de 1.17 dólares de la misma divisa, con excepciones como la de Venezuela, donde el valor es de un centavo, pero que tiene un subsidio público de cinco puntos del Producto Interno Bruto (PIB).

El profesor del Ciad explicó que si se compara a México con Ecuador, un país con similar estructura, pero donde sí hay suficiencia alimentaria, actividad económica primaria y buena recaudación fiscal, vemos que en esta nación sudamericana se subsidia la gasolina y se vende a cuarenta centavos de dólar, por lo que si México sigue su ejemplo, no debería tenerle miedo a subsidiar los combustibles, en la medida que mejore la recaudación.

Respecto al tema de la recaudación fiscal, Huesca Reynoso ejemplificó que en Noruega, el país con el más alto ingreso per cápita a nivel mundial, un 33% de sus autos son eléctricos al día de hoy, y planean transitar al 100% hacia 2025, pero esto es, en parte, gracias a que el cobro de impuestos en ese país es de casi el 50% de su PIB, y en México apenas se llega al 18%, con todo y la reciente reforma fiscal.

En dicha nación, dijo, se han creado impuestos al patrimonio y a herencias millonarias, pero en México, además de no contar con tales impuestos, no se han eliminado huecos fiscales que permiten a las grandes empresas reducir sus utilidades reales y que, a la fecha actual, aún pueden diferir su pago de impuestos de tres hasta cinco años.

Incrementar apoyos fiscales o crediticios para abaratar la compra de autos eléctricos es una medida que también se ha tomado en el país nórdico, agregó el investigador, por lo que si en México se realizan acciones similares se podrían ofrecer más opciones a sus consumidores, potenciando el cambio hacia el uso de energías limpias.

No obstante, enfatizó, esta modificación no se logrará si no se mejoran los ingresos de las capas sociales medias y bajas, por lo que la refinería si ayudará a sobrellevar la transición energética en el país.

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